DIVERSAS FORMAS ESCRITURALES
Y ORALES.
Estas formas escriturales comenzaremos
con las definición de escritura que es una forma de comunicación humana que se
puede realizar por medio de signos, imágenes, y letras debemos tener en
cuenta a la hora de retardar el texto para
elegir la estructura debemos saber el tipo del escrito que entre ellos
encontramos.-
Para hablar de las
diferentes formas de escritura y formas orales nos referimos a las herramientas
que tenemos para poder desempañar nuestras actividades la cual estas dos formas
son importantes para nuestra vida diaria.
En la prehistoria los
dibujos e imágenes iniciales se fueron organizando en un conjunto de signos con
valor simbólico.
Las formas orales de las
cuales lo primero que debemos saber es que esta comunicación debe cumplir un cierto
reglamento que permitan la facilidad de que los receptores entiendan el mensaje
y lo comprendan adecuadamente existen varias formas que nos pueden ayudar a
realizar una buena comunicación en lo cual debemos tener un buen manejo del
volumen la forma de emplear las palabras para formar oraciones y la manera de
pronunciar debe ser clara, la velocidad a la hora del dialogo de ser moderada,
algunos ejercicios para una buena dicción es ponernos en frente de un espejo,
también sirve para las posturas, es recomendable la repetición de las palabras
difíciles de pronunciar lo más importante de estas comunicaciones es manejar la
conversación escuchar atentamente y lo más importante es estar enterado del
tema para poder llevar la conversación adecuadamente.
Antes de proceder a redactar un artículo o ensayo debemos
tener en cuenta:
La coherencia del texto: Es
su propósito:
Una
previa revisión: Esto debe ser
antes de que el texto sea visto por otra persona
La redacción:
Para lograr una
buena redacción tenemos que estar enterados del tema que estamos escribiendo y
tener ideas claras sobre el tema
La
ortografía: Es
fundamental muchos creen que no importa cómo
se escriba sino lo que quiere decir por eso la mayoría de la gente no le da el manejo adecuado con lo referente
a la ortografía
PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA
ESCRITURA
En la escritura se observa
la complementariedad de dos códigos, el de la lengua hablada y el de la lengua
escrita que es antes que nada una lengua gráfica; ambos códigos conforman una
estructura semiótica en la cual se vinculan dos universos de discurso: la
estructura precisa de la lengua hablada consta de significados y de sus
expresiones fónicas, los significantes; la lengua escrita al ser complementaria
de la oral cuenta también con significados siendo sus significantes de tipo
gráfico. Se constata que ambos códigos (el oral o fónico por una parte y el escrito
por la otra) poseen un mismo universo de contenido: el universo de contenido de
la lengua gráfica es el mismo que el de la lengua hablada correspondiente. Para
Aristóteles la escritura está subordinada a la lengua hablada:
En "El grano de la
voz" (Le grain de la voix) Barthes explicita algo que nos puede parecer
obvio pero que, precisamente por obvio, suele ser omitido en el estudio del
tema: sí la comunicación verbal-oral humana permite algún grado de reflexión,
la comunicación escritural permite al emisor revisar y reconsiderar varias
veces, con varias reflexiones acomodadas a diversas oportunidades lo que el
emisor humano ―escritura mediante― quiere comunicar
Esto es, para la tradición
aristotélica, la escritura es un conjunto de símbolos de otros símbolos. Para
esta tradición lo escrito no representa directamente a los conceptos sino a las
palabras fónicas con las cuales se denominan a los conceptos. Tal tradición
aristotélica ha implicado un fono centrismo que inhibió muchas veces el estudio
lingüístico de la escritura y puso el acento en la fonología, esto fue
criticado particularmente por Jacques Derrida a fines del siglo XX, este
pensador ha considerado de especial importancia a las escrituras.
La escritura ha evolucionado
a través del tiempo. Fundamentalmente ha usado dos principios:
PRINCIPIO
IDEOGRÁFICO: por el cual ciertos objetos, lugares,
personas o animales eran representados regularmente por signos pictográficos,
con cierto grado de realismo o más bien idealizados. La representación
ideográfica y pictórica fue común en los inicios de todos los sistemas de
escritura conocidos.
PRINCIPIO
FONÉTICO: según el cual ciertos signos correspondían
a sonidos o secuencias de sonidos, tal como eran percibidos por los hablantes.
Inicialmente el sonido de un signo no fue totalmente convencional, sino que
seguía el principio pro rebus, por el cual un sonido pictográfico pasaba a
representar un sonido contenido en el nombre del objeto designado. Así, por
ejemplo, en sumerio se usó un signo pictográfico para «arco», pero
posteriormente dicho signo se empleó en la transcripción de la palabra 'vida',
ya que ambos tenían una pronunciación similar. Así ciertos signos pasaron
gradualmente a usarse para representar objetos que tenían un sonido común o
similar, con lo que surgieron sistemas basados en el principio fonético.
Tanto los sistemas
jeroglíficos sumerios y egipcios como en la escritura china se encuentran
conjuntamente signos que siguen el principio ideográfico junto a signos que
siguen el principio fonético.
No existe ningún sistema de
escritura pleno, es decir, capaz de representar con precisión el lenguaje
hablado que sea puramente ideográfico. El idioma chino es citado como ejemplo de
escritura puramente ideográfica, pero eso no es exacto, puesto que un buen
número de los signos son "complementos fonéticos" que tienen que ver
más con el sonido de la palabra que con una representación pictográfica del
referente. Algo similar sucede en la escritura jeroglífica egipcia, donde
muchas palabras se escriben mediante signos monolíteros, bilíteros o trilíteros
junto a un complemento semántico. Los "signos n-líteros" siguen el
principio fonético, mientras que los complementos semánticos siguen el
principio ideográfico, al menos parcialmente.
SISTEMAS DE ESCRITURA
Un sistema de escritura
permite la escritura de una lengua. Si se refiere a una lengua hablada, como es
lo normal y corriente, se habla entonces de "escritura glotográfica"
(pero puede tratarse también de una lengua no hablada, en este caso se hablaría
de "escritura semasiográfica") Las escrituras glotográficas
ordinarias pueden estar divididas en dos grandes grupos:
Los escritos de las tribus
yukaghir son uno de los ejemplos más conocidos de "escritura
semasiográfica".
LAS
ESCRITURAS BASADAS COMPLETAMENTE EN EL PRINCIPIO FONÉTICO: en
que cada uno los signos representa algún tipo de sonido de la lengua hablada.
Dentro de este tipo de escrituras puede distinguirse entre:
Alfabetos: en
los que cada signo (o la mayor parte de ellos) representa un fonema de la
lengua. Esto no es del todo exacto, porque algunos sonidos se pueden
representar mediante dígrafos y/o trígrafos. Este es el tipo de escritura usado
para todas las lenguas europeas y un buen número de lenguas africanas,
americanas, oceánicas, etc.
Abyádes
o consonantarios: en los que solo algunos fonemas tienen
representación gráfica, usualmente las consonantes, por lo que no constituyen
una representación completa. Estos sistemas resultan más económicos desde el
número de signos a costa de ser parcialmente ambiguos (aunque el contexto
elimina la mayor parte de esa ambigüedad, por lo que leerlos correctamente
requiere conocer la lengua en que están escritos).
Abugidas
o pseudosilabarios: que constituyen un refinamiento de los
abyádes, al introducirse una manera no ambigua de marcar la vocal del núcleo
silábico, sin que en general se emplee un signo diferente y aparte de la
consonante. Las escrituras etiópicas, las usadas en la India o el silabario cri
son en realidad «abúgidas» y no silabarios genuinos como frecuentemente se
dice.
Silabarios: en
los que cada signo generalmente representa una única sílaba, sin que exista necesariamente
relación entre los signos de las sílabas que empiezan por el mismo sonido. La
escritura ibérica es un ejemplo.
Las
escrituras basadas parcialmente en el principio ideográfico: en
que algunos de los signos representan directamente un tipo de referente, un
campo semántico, etc. En la práctica todas las escrituras plenamente
desarrolladas que usan el principio ideográfico, lo combinan con signos que
siguen el principio fonográfico. Ejemplos de este tipo de escrituras mixtas
son:
Las
escritura china: y sus derivadas (sistemas de escritura del
japonés por una parte y del coreano por otra). Varios de los signos
jeroglíficos egipcios y cuneiformes pertenecen a este grupo.
Un mismo sistema puede
servir para muchas lenguas y una misma lengua puede estar representada por
diferentes sistemas. Los grafemas fundamentales de una escritura pueden
completarse con la utilización de diacríticos, de ligaduras y de grafemas
modificados.
FUNCIONES DE LA ESCRITURA
Desde la psicología, Gordon
Wells (1987) explora el concepto de lo escrito e identifica cuatro niveles de
uso, que no se deben considerar exactamente funciones en el sentido
lingüístico: ejecutivo, funcional, instrumental y epistémico.
En el caso de Gordon Wells
se nota algún influjo de lo más serio del posestructuralista y luego
protoposmodernista Michel Foucault quien había por su parte, abrevado y luego
aparentemente repudiado los influjos de Claude Lévi-Strauss, de Jacques Lacan e
incluso quizás algo de los obras La imaginación y Lo imaginario del
existencialista-racionalista Jean-Paul Sartre.
El
más básico es el ejecutivo, que se refiere al control del código escrito, a la
capacidad de codificar y descodificar signos gráficos.
El funcional incluye la comunicación interpersonal y
exige el conocimiento de los diferentes contextos, géneros y registros en que
se usa la escritura.
El instrumental corresponde al uso de la lectoescritura
como vehículo para acceder al conocimiento científico y disciplinario.
Y el epistémico se refiere al uso más desarrollado
cognitivamente, en el que el autor, al escribir, transforma el conocimiento
desde su experiencia personal y crea ideas.
Después de estas
consideraciones, podemos distinguir y clasificar los siguientes tipos de
funciones:
La primera distinción será
entre usos individuales (intrapersonales) o sociales (interpersonales):
Intrapersonales: el autor del
escrito y su destinatario son la misma persona. Las principales funciones son:
Registrativa: la escritura permite
guardar información sin límite de cantidad o duración. Se trata de la función
mnemotécnica más básica que utilizamos corrientemente cuando anotamos
direcciones y teléfonos, compromisos en agendas o ideas que se nos ocurren en
un momento imprevisto. Requiere dominio del código escrito y su correspondencia
con los sonidos.
Manipulativa: al ser bidireccional y
planificada, la escritura facilita la reformulación de los enunciados, según
las necesidades y las circunstancias. No siempre reproducimos literalmente lo
escuchado, leído, visto o pensado. Escribir permite elaborar la información.
Así preparamos el guion de una charla, etc.
Epistémica: subiendo otro peldaño
del desarrollo cognitivo, la manipulación de datos permite al autor generar
opiniones e ideas que no existían antes de iniciar la actividad escritora.
Escribir se convierte en una potente herramienta de creación y aprendizaje de
conocimientos nuevos. Todos hemos experimentado el poder epistémico de la
escritura en situaciones cotidianas. Al tener que explicar por carta a un amigo
una situación complicada o comprometida.
Interpersonales: el autor escribe
para otros: un lector conocido o no, un grupo, una asociación, una comunidad
lingüística, etc. La escritura se convierte en un instrumento de actuación
social para informar, influir, ordenar, etc. Aquí también distinguimos varias
funciones:
Comunicativa: la escritura permite
interactuar con el prójimo en circunstancias nuevas: en diferentes lugares y
tiempos, cuando lo escrito resulta más preciso o cortés. Esta función exige
dominar los rasgos discursivos y gramaticales propios de cada género y tipo de
texto.
Organizativa: desarrolla funciones
ordenadoras, certificadoras o administradoras. Lo escrito garantiza derechos y
deberes de la ciudadanía, informa al público lector, garantiza derechos al
trabajador, etc.
Finalmente, la última
función que participa de los usos intrapersonales tanto como de los
interpersonales es la estética o lúdica. En cualquier situación, la escritura
posee una dimensión placentera o de diversión.