martes, 25 de febrero de 2014


DIVERSAS FORMAS ESCRITURALES Y ORALES.

Estas formas escriturales comenzaremos con las definición de escritura que es una forma de comunicación humana que se puede realizar por medio de signos, imágenes, y letras debemos tener en cuenta  a la hora de retardar el texto para elegir la estructura debemos saber el tipo del escrito que entre ellos encontramos.-

Para hablar de las diferentes formas de escritura y formas orales nos referimos a las herramientas que tenemos para poder desempañar nuestras actividades la cual estas dos formas son importantes para nuestra vida diaria.

En la prehistoria los dibujos e imágenes iniciales se fueron organizando en un conjunto de signos con valor simbólico.
Las formas orales de las cuales lo primero que debemos saber es que esta comunicación debe cumplir un cierto reglamento que permitan la facilidad de que los receptores entiendan el mensaje y lo comprendan adecuadamente existen varias formas que nos pueden ayudar a realizar una buena comunicación en lo cual debemos tener un buen manejo del volumen la forma de emplear las palabras para formar oraciones y la manera de pronunciar debe ser clara, la velocidad a la hora del dialogo de ser moderada, algunos ejercicios para una buena dicción es ponernos en frente de un espejo, también sirve para las posturas, es recomendable la repetición de las palabras difíciles de pronunciar lo más importante de estas comunicaciones es manejar la conversación escuchar atentamente y lo más importante es estar enterado del tema para poder llevar la conversación adecuadamente.

Antes de proceder a redactar un artículo o ensayo debemos tener en cuenta:

La coherencia del texto:    Es su propósito:
Una previa revisión:           Esto debe ser antes de que el texto sea visto por otra persona
La redacción:                       Para lograr una buena redacción tenemos que estar enterados del tema que estamos escribiendo y tener ideas claras sobre el tema
La ortografía:                        Es fundamental  muchos creen que no importa cómo se escriba sino  lo que quiere decir  por eso la mayoría de la gente  no le da el manejo adecuado con lo referente a la ortografía

PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA ESCRITURA

En la escritura se observa la complementariedad de dos códigos, el de la lengua hablada y el de la lengua escrita que es antes que nada una lengua gráfica; ambos códigos conforman una estructura semiótica en la cual se vinculan dos universos de discurso: la estructura precisa de la lengua hablada consta de significados y de sus expresiones fónicas, los significantes; la lengua escrita al ser complementaria de la oral cuenta también con significados siendo sus significantes de tipo gráfico. Se constata que ambos códigos (el oral o fónico por una parte y el escrito por la otra) poseen un mismo universo de contenido: el universo de contenido de la lengua gráfica es el mismo que el de la lengua hablada correspondiente. Para Aristóteles la escritura está subordinada a la lengua hablada:
En "El grano de la voz" (Le grain de la voix) Barthes explicita algo que nos puede parecer obvio pero que, precisamente por obvio, suele ser omitido en el estudio del tema: sí la comunicación verbal-oral humana permite algún grado de reflexión, la comunicación escritural permite al emisor revisar y reconsiderar varias veces, con varias reflexiones acomodadas a diversas oportunidades lo que el emisor humano ―escritura mediante― quiere comunicar
Esto es, para la tradición aristotélica, la escritura es un conjunto de símbolos de otros símbolos. Para esta tradición lo escrito no representa directamente a los conceptos sino a las palabras fónicas con las cuales se denominan a los conceptos. Tal tradición aristotélica ha implicado un fono centrismo que inhibió muchas veces el estudio lingüístico de la escritura y puso el acento en la fonología, esto fue criticado particularmente por Jacques Derrida a fines del siglo XX, este pensador ha considerado de especial importancia a las escrituras.

La escritura ha evolucionado a través del tiempo. Fundamentalmente ha usado dos principios:

PRINCIPIO IDEOGRÁFICO: por el cual ciertos objetos, lugares, personas o animales eran representados regularmente por signos pictográficos, con cierto grado de realismo o más bien idealizados. La representación ideográfica y pictórica fue común en los inicios de todos los sistemas de escritura conocidos.
PRINCIPIO FONÉTICO: según el cual ciertos signos correspondían a sonidos o secuencias de sonidos, tal como eran percibidos por los hablantes. Inicialmente el sonido de un signo no fue totalmente convencional, sino que seguía el principio pro rebus, por el cual un sonido pictográfico pasaba a representar un sonido contenido en el nombre del objeto designado. Así, por ejemplo, en sumerio se usó un signo pictográfico para «arco», pero posteriormente dicho signo se empleó en la transcripción de la palabra 'vida', ya que ambos tenían una pronunciación similar. Así ciertos signos pasaron gradualmente a usarse para representar objetos que tenían un sonido común o similar, con lo que surgieron sistemas basados en el principio fonético.

Tanto los sistemas jeroglíficos sumerios y egipcios como en la escritura china se encuentran conjuntamente signos que siguen el principio ideográfico junto a signos que siguen el principio fonético.

No existe ningún sistema de escritura pleno, es decir, capaz de representar con precisión el lenguaje hablado que sea puramente ideográfico. El idioma chino es citado como ejemplo de escritura puramente ideográfica, pero eso no es exacto, puesto que un buen número de los signos son "complementos fonéticos" que tienen que ver más con el sonido de la palabra que con una representación pictográfica del referente. Algo similar sucede en la escritura jeroglífica egipcia, donde muchas palabras se escriben mediante signos monolíteros, bilíteros o trilíteros junto a un complemento semántico. Los "signos n-líteros" siguen el principio fonético, mientras que los complementos semánticos siguen el principio ideográfico, al menos parcialmente.


SISTEMAS DE ESCRITURA

Un sistema de escritura permite la escritura de una lengua. Si se refiere a una lengua hablada, como es lo normal y corriente, se habla entonces de "escritura glotográfica" (pero puede tratarse también de una lengua no hablada, en este caso se hablaría de "escritura semasiográfica") Las escrituras glotográficas ordinarias pueden estar divididas en dos grandes grupos:
Los escritos de las tribus yukaghir son uno de los ejemplos más conocidos de "escritura semasiográfica".
LAS ESCRITURAS BASADAS COMPLETAMENTE EN EL PRINCIPIO FONÉTICO: en que cada uno los signos representa algún tipo de sonido de la lengua hablada. Dentro de este tipo de escrituras puede distinguirse entre:
Alfabetos: en los que cada signo (o la mayor parte de ellos) representa un fonema de la lengua. Esto no es del todo exacto, porque algunos sonidos se pueden representar mediante dígrafos y/o trígrafos. Este es el tipo de escritura usado para todas las lenguas europeas y un buen número de lenguas africanas, americanas, oceánicas, etc.
Abyádes o consonantarios: en los que solo algunos fonemas tienen representación gráfica, usualmente las consonantes, por lo que no constituyen una representación completa. Estos sistemas resultan más económicos desde el número de signos a costa de ser parcialmente ambiguos (aunque el contexto elimina la mayor parte de esa ambigüedad, por lo que leerlos correctamente requiere conocer la lengua en que están escritos).
Abugidas o pseudosilabarios: que constituyen un refinamiento de los abyádes, al introducirse una manera no ambigua de marcar la vocal del núcleo silábico, sin que en general se emplee un signo diferente y aparte de la consonante. Las escrituras etiópicas, las usadas en la India o el silabario cri son en realidad «abúgidas» y no silabarios genuinos como frecuentemente se dice.
Silabarios: en los que cada signo generalmente representa una única sílaba, sin que exista necesariamente relación entre los signos de las sílabas que empiezan por el mismo sonido. La escritura ibérica es un ejemplo.
Las escrituras basadas parcialmente en el principio ideográfico: en que algunos de los signos representan directamente un tipo de referente, un campo semántico, etc. En la práctica todas las escrituras plenamente desarrolladas que usan el principio ideográfico, lo combinan con signos que siguen el principio fonográfico. Ejemplos de este tipo de escrituras mixtas son:
Las escritura china: y sus derivadas (sistemas de escritura del japonés por una parte y del coreano por otra). Varios de los signos jeroglíficos egipcios y cuneiformes pertenecen a este grupo.

Un mismo sistema puede servir para muchas lenguas y una misma lengua puede estar representada por diferentes sistemas. Los grafemas fundamentales de una escritura pueden completarse con la utilización de diacríticos, de ligaduras y de grafemas modificados.
FUNCIONES DE LA ESCRITURA

Desde la psicología, Gordon Wells (1987) explora el concepto de lo escrito e identifica cuatro niveles de uso, que no se deben considerar exactamente funciones en el sentido lingüístico: ejecutivo, funcional, instrumental y epistémico.
En el caso de Gordon Wells se nota algún influjo de lo más serio del posestructuralista y luego protoposmodernista Michel Foucault quien había por su parte, abrevado y luego aparentemente repudiado los influjos de Claude Lévi-Strauss, de Jacques Lacan e incluso quizás algo de los obras La imaginación y Lo imaginario del existencialista-racionalista Jean-Paul Sartre.
El más básico es el ejecutivo, que se refiere al control del código escrito, a la capacidad de codificar y descodificar signos gráficos.
            El funcional incluye la comunicación interpersonal y exige el conocimiento de los diferentes contextos, géneros y registros en que se usa la escritura.
            El instrumental corresponde al uso de la lectoescritura como vehículo para acceder al conocimiento científico y disciplinario.
            Y el epistémico se refiere al uso más desarrollado cognitivamente, en el que el autor, al escribir, transforma el conocimiento desde su experiencia personal y crea ideas.

Después de estas consideraciones, podemos distinguir y clasificar los siguientes tipos de funciones:

La primera distinción será entre usos individuales (intrapersonales) o sociales (interpersonales):

            Intrapersonales: el autor del escrito y su destinatario son la misma persona. Las principales funciones son:
            Registrativa: la escritura permite guardar información sin límite de cantidad o duración. Se trata de la función mnemotécnica más básica que utilizamos corrientemente cuando anotamos direcciones y teléfonos, compromisos en agendas o ideas que se nos ocurren en un momento imprevisto. Requiere dominio del código escrito y su correspondencia con los sonidos.
            Manipulativa: al ser bidireccional y planificada, la escritura facilita la reformulación de los enunciados, según las necesidades y las circunstancias. No siempre reproducimos literalmente lo escuchado, leído, visto o pensado. Escribir permite elaborar la información. Así preparamos el guion de una charla, etc.
            Epistémica: subiendo otro peldaño del desarrollo cognitivo, la manipulación de datos permite al autor generar opiniones e ideas que no existían antes de iniciar la actividad escritora. Escribir se convierte en una potente herramienta de creación y aprendizaje de conocimientos nuevos. Todos hemos experimentado el poder epistémico de la escritura en situaciones cotidianas. Al tener que explicar por carta a un amigo una situación complicada o comprometida.
            Interpersonales: el autor escribe para otros: un lector conocido o no, un grupo, una asociación, una comunidad lingüística, etc. La escritura se convierte en un instrumento de actuación social para informar, influir, ordenar, etc. Aquí también distinguimos varias funciones:
            Comunicativa: la escritura permite interactuar con el prójimo en circunstancias nuevas: en diferentes lugares y tiempos, cuando lo escrito resulta más preciso o cortés. Esta función exige dominar los rasgos discursivos y gramaticales propios de cada género y tipo de texto.

            Organizativa: desarrolla funciones ordenadoras, certificadoras o administradoras. Lo escrito garantiza derechos y deberes de la ciudadanía, informa al público lector, garantiza derechos al trabajador, etc.
Finalmente, la última función que participa de los usos intrapersonales tanto como de los interpersonales es la estética o lúdica. En cualquier situación, la escritura posee una dimensión placentera o de diversión.